En tiempos de inestabilidad, incidentes financieros y de incertidumbre en los mercados todo pareciera ser como dice una canción “no nos gana nadie en esto de perder y perder”, pero claro en los negocios nadie quiere perder y metafóricamente considero que la frase le calza bien al momento.
Sin lugar a duda los últimos meses han sido duros y porque no lamentables, pero toda administración se debe plantear estrategias que le permitan superarla dentro de los márgenes que esta se va capacitada. De todos modos esto mencionado no es más que una referencia generalista y superflua. Lo que en realidad yo quiero hoy referirme es al mercado de los servicios.
En la actualidad y desde hace ya unos cuantos años el sector servicios esta ligado a la labor de consultaría, aunque no siempre un servicio es brindado por una consultora o por un consultor independiente. Sino que existen diversos formatos de empresas cuya ecuación económica se centra en la prestación de servicios, cualquiera sea el rubro.
Pensemos que tal vez uno de los interrogantes más buscado para contestar sea como conservar al cliente satisfecho. Seguido por como hacer para que ello a la vez nos garantice mantener un margen de ganancia adecuado, lo que nos deriva en la rentabilidad del ABC de las empresas, es decir, el negocio.
Yo pienso que una de las maneras para acercarme a una respuesta al párrafo anterior esta relacionada justamente con la prestación de los servicios. Es decir, ante la solicitud de un cliente para contratar tal o cual servicio de la firma “x” que se lo brinda a una determinada cantidad “x” de dinero y con la cual ya existe un vinculo creado, considero que lo adecuado es para mantener el caudal de servicios, lograr mantener al cliente satisfecho y a la vez que la firma se mantenga aún más activa es ponderar la posibilidad de prestar un servicio extra que no eleve demasiado los costos propios por el mismo fee estipulado.
Es decir que a la hora de renovar vínculos con clientes ya establecidos o a la hora de ganar una nueva cuenta, a mi entender, seria bueno ponderar la posibilidad de abrir aún más el abanico de servicios tal vez por un costo igual o mínimamente similar al ya conocido a fin de obtener satisfacción en el cliente y labor de consultaría en perspectivas de estabilidad y crecimiento.
Servicios empresarios y no empresarios siempre en mayor o menor medida van a ser requeridos, pero si pensamos en el abanico de servicios, el bienestar de la compañía y la complacencia del cliente, debemos pensar en brindar más servicios y trabajos por similares sumas y luego en alza obtener los incrementos deseados.
Probablemente esto sea así, pero para lograr superar los momentos adversos una buena administración requiere que esto sea de tipo temporal. Ello permitirá que la organización y/o consultoría independiente posibilite un crecimiento sostenido en el tiempo. Los costos fijos y variables se que aumentan, pero ganar un cliente es gratificación y mantener los clientes en nuestra cartera es aun más gratificante, renovando confianza en nuestros recursos y márgenes de trabajo.
Como siempre muchas gracias.
Hasta la próxima,
GPM - Gonzalo.
Sin lugar a duda los últimos meses han sido duros y porque no lamentables, pero toda administración se debe plantear estrategias que le permitan superarla dentro de los márgenes que esta se va capacitada. De todos modos esto mencionado no es más que una referencia generalista y superflua. Lo que en realidad yo quiero hoy referirme es al mercado de los servicios.
En la actualidad y desde hace ya unos cuantos años el sector servicios esta ligado a la labor de consultaría, aunque no siempre un servicio es brindado por una consultora o por un consultor independiente. Sino que existen diversos formatos de empresas cuya ecuación económica se centra en la prestación de servicios, cualquiera sea el rubro.
Pensemos que tal vez uno de los interrogantes más buscado para contestar sea como conservar al cliente satisfecho. Seguido por como hacer para que ello a la vez nos garantice mantener un margen de ganancia adecuado, lo que nos deriva en la rentabilidad del ABC de las empresas, es decir, el negocio.
Yo pienso que una de las maneras para acercarme a una respuesta al párrafo anterior esta relacionada justamente con la prestación de los servicios. Es decir, ante la solicitud de un cliente para contratar tal o cual servicio de la firma “x” que se lo brinda a una determinada cantidad “x” de dinero y con la cual ya existe un vinculo creado, considero que lo adecuado es para mantener el caudal de servicios, lograr mantener al cliente satisfecho y a la vez que la firma se mantenga aún más activa es ponderar la posibilidad de prestar un servicio extra que no eleve demasiado los costos propios por el mismo fee estipulado.
Es decir que a la hora de renovar vínculos con clientes ya establecidos o a la hora de ganar una nueva cuenta, a mi entender, seria bueno ponderar la posibilidad de abrir aún más el abanico de servicios tal vez por un costo igual o mínimamente similar al ya conocido a fin de obtener satisfacción en el cliente y labor de consultaría en perspectivas de estabilidad y crecimiento.
Servicios empresarios y no empresarios siempre en mayor o menor medida van a ser requeridos, pero si pensamos en el abanico de servicios, el bienestar de la compañía y la complacencia del cliente, debemos pensar en brindar más servicios y trabajos por similares sumas y luego en alza obtener los incrementos deseados.
Probablemente esto sea así, pero para lograr superar los momentos adversos una buena administración requiere que esto sea de tipo temporal. Ello permitirá que la organización y/o consultoría independiente posibilite un crecimiento sostenido en el tiempo. Los costos fijos y variables se que aumentan, pero ganar un cliente es gratificación y mantener los clientes en nuestra cartera es aun más gratificante, renovando confianza en nuestros recursos y márgenes de trabajo.
Como siempre muchas gracias.
Hasta la próxima,
GPM - Gonzalo.