He leído por ahí que la Responsabilidad Social Empresaria y sus comunicaciones solo parecieran tener lugar cuando las empresas obtienen amplios márgenes de ganancia anual, o al menos de un 15% a un 20%.
Bien, eso puede ser posible si tenemos, como debe ser, en cuenta el actual estado económico – financiero mundial, donde la recesión es palabra casi cotidiana (después de la tormenta siempre sale el sol). Pero con una clara mirada positiva y aun creyente de las políticas de RSE considero y entiendo que lógicamente y no tan lógicamente la inversión en RSE ya no es la misma. Un buen administrador de recursos debería pensar en términos estratégicos trazando un paralelo con la realidad sabiendo que la crisis no durara 100 años. Después de todo un viejo dicho popular dice “no hay mal que dure 100% años”.
Sabemos que las empresas deben seguir produciendo, comercializando e interactuando porque sus esencias así lo manifiestan. Ello es necesario para obtener vitalidad y continuar potenciando sus unidades de negocios.
También he sabido sobre si se trataba de una moda o una realidad. Claro está, fue, es y será una realidad. Personalmente no imagino que las organizaciones inviertan recursos en modas. Sabemos que las compañías deben ser contemporáneas a las épocas.
Sin lugar a dudas pensar en términos de largo plazo y sobre todo en la preservación del negocio, la mejora de la calidad de vida sumada a la innovación que es pilar de crecimiento nos podría permitir reflexionar que la RSE tendrá su amplio espacio en las empresas nuevamente.
Hasta la próxima,
GPM – Gonzalo.
Bien, eso puede ser posible si tenemos, como debe ser, en cuenta el actual estado económico – financiero mundial, donde la recesión es palabra casi cotidiana (después de la tormenta siempre sale el sol). Pero con una clara mirada positiva y aun creyente de las políticas de RSE considero y entiendo que lógicamente y no tan lógicamente la inversión en RSE ya no es la misma. Un buen administrador de recursos debería pensar en términos estratégicos trazando un paralelo con la realidad sabiendo que la crisis no durara 100 años. Después de todo un viejo dicho popular dice “no hay mal que dure 100% años”.
Sabemos que las empresas deben seguir produciendo, comercializando e interactuando porque sus esencias así lo manifiestan. Ello es necesario para obtener vitalidad y continuar potenciando sus unidades de negocios.
También he sabido sobre si se trataba de una moda o una realidad. Claro está, fue, es y será una realidad. Personalmente no imagino que las organizaciones inviertan recursos en modas. Sabemos que las compañías deben ser contemporáneas a las épocas.
Sin lugar a dudas pensar en términos de largo plazo y sobre todo en la preservación del negocio, la mejora de la calidad de vida sumada a la innovación que es pilar de crecimiento nos podría permitir reflexionar que la RSE tendrá su amplio espacio en las empresas nuevamente.
Hasta la próxima,
GPM – Gonzalo.