lunes, 26 de febrero de 2007

Clima Laboral…

Pensando en algo digamos interesante para el blog, se me ha ocurrido pensar en el o en los Recursos Humanos, con los que puede contar una entidad, cualquiera sea su labor social – comercial, es inevitable pensar tanto en determinados y variados factores, como así también en definidos atributos corporativos. Es así como en el presente escrito planteare diversos aspectos fundamentales que hacen al día a día dentro y fuera de la organización.

Primeramente realizare en breve paso por las relaciones laborales, entendiendo por estas el clima laboral interno. Para luego complementarlo con el proceso de la comunicación, continuando con aspectos referidos a las remuneraciones, finalizando con breves tips allegados…

CLIMA LABORAL – RELACIONES LABORALES.

Es cierto que si nos situamos en los Recursos Humanos, es posible estacionarnos en el clima laboral. En el cual uno puede instrumentar un universo de prácticas orientadas a mejorar el ambiente de trabajo, pero las políticas sólo surtirán efectos positivos en la medida en que la dirección de la empresa exprese y haga realidad una preocupación genuina, auténtica y profunda por el llevar adelante estas prácticas y políticas corporativas en busca de un óptimo clima laboral. El cual permite realizar una estrecha relación con la cultura corporativa y los ámbitos que esta presenta. Con lo cual la cumbre estratégica, encargada, entre otras cosas, de las responsabilidades generales de la organización es quien debe dar el puntapié inicial para lograr el buscado clima y entorno laboral.

La cultura corporativa y las necesidades de las organizaciones pueden sin duda unificarse en la medida que el convivir cotidianamente con un equipo nos permita ver y hasta sentir que sus integrantes sientan alegría y ganas de trabajar como unidad en pos de un mutuo beneficio. Basándose en una política en la cual el clima distendido y de confianzas sean fuente y parámetros a seguir.

Es cierto que dentro de un equipo necesariamente hay un ser que ejerce el liderazgo. Este no solo es una cualidad innata, sino que es una habilidad que puede y debe desarrollarse internamente en uno mismo.

Centrándome en el eje de las relaciones es posible establecer un contacto ente el clima laboral y los negocios. Un buen lugar para trabajar, como los logros en casi todas las dimensiones de la vida, se construye con imaginación, pasión y mucho esfuerzo sostenido. Pero muchas veces ante la necesidad de mejorar el clima organizacional, las empresas caen en la realidad de que no se trata de otorgar algún beneficio puntual o mejorar las remuneraciones del mes que viene. Con lo cual un pequeña reflexión, tal vez social pasa por el concepto de que no todo es dinero en la vida, dándole lugar al desarrollo profesional – laboral.

Es posible detectar tres tipos de relaciones laborales, que dan cuenta de tres indicadores:
* Del empleado con la dirección de la empresa: confianza
* Del empleado con su trabajo: orgullo
* Del empleado con los otros empleados: camaradería.

Sin duda, debemos tener en cuenta que es posible implementar políticas corporativas y desarrollar labores a través de la confianza, el respeto mutuo, la responsabilidad, la imparciabilidad, contemplando el “permiso” para cometer errores. Generando credibilidad corporativa, camarería entre los individuo y sin incertidumbre alguna generando satisfacción en el punto de vista del empleado, es decir, en nuestro público interno. Haciendo que este con el tiempo haga al trabajo parte de su vida y no la vida parte del trabajo. Los cual hace que verdaderamente obtengamos y contemos día a día con un Capital Social altamente valorado.

Podemos entonces, tal vez en un pensamiento utópico, llegar a buscar que los individuos que integran una organización, consideren también a la empresa como una especie de escuela de altos estudios en donde el desarrollo y la motivación sean pilares vitales. Con lo cual fortaleceríamos la imagen corporativa. Destacando que la imagen es un activo intangible de la organización, que se encuentra en “manos de los diversos públicos”, por lo que es altamente dificultoso su manejo. También es cierto que se pueden desarrollar e implementar políticas y practicas que colaboren en la adecuada formación y posterior mantención de la imagen, dando como resultado la tan ansiada reputación. La cual se optime a través del paso del tiempo, planteando una estrecha relación entre cultura corporativa – sostenibilidad y fortalecimiento – historia y trayectoria en el sector.

Cabe destacar que el clima laboral óptimo no se logra cubriendo solamente las necesidades primarias y/o secundarias, sino que además de contar con una adecuadas escalas remunerativas directas o indirectas, beneficios, premios y lógicamente con el “necesario confort”, entendiendo por este ultimo a las mínimas instalaciones y utilidades tales como sillas, escritorios, maquinas y demás insumos requeridos para realizar la labor de manera correcta, se debe desarrollar el canal de confianza que permita posteriormente lograr el equilibrio entre el empleador y sus empleados, obteniendo un feedback interno que de lugar a los mecanismos coordinadores de trabajo tales como el ajuste mutuo y la supervisión directa.


Espero que de alguna manera estos pensamientos, tal vez interesantes o tal vez no..., pero al fin y al cabo sirvan de algo...
*
Un saludo, hasta la próxima,
Gonzalo.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Creo que el un buen clima laboral, en todos los sentidos, es fundamental. Tanto la gente con la que uno trabaja como el ambiente influyen a que las cosas salgan mejor. Obviamente que a veces esto no sucede pero personalmente prefiero trabajar en un ambiente agradable. Hace que uno tenga ganas de hacer las cosas.

Santee dijo...

Lo unico que digo es Feliz Cumple Gonza!!
11/3/2007 12:10 A.M.